Asciende a más de un millón de pesos la entrega de créditos Nehuentun

Asciende a más de un millón de pesos la entrega de créditos Nehuentun

El Ministerio de Desarrollo Social concretó hoy la entrega de 14 créditos del Programa Nehuentun, que se suman a los 46 otorgados durante el año 2018, por un monto total de $1.330.000.

Los créditos entregados en esta jornada implicaron una suma de $395.500 y correspondieron a las localidades de Catriló, Guatraché, Algarrobo del Águila, Rancul, Alta Italia, General Pico y Santa Rosa.

La subsecretaria de Descentralización Territorial, Patricia Lavin, señaló que “estos créditos permiten incentivar determinados proyectos productivos de personas o grupos asociados, quienes pueden ampliar una actividad que ya vienen haciendo, o iniciar una nueva, que les permita tener mayores ingresos para la familia”.

Además, sostuvo que este Programa “viene con éxito”, ya que tiene varios años en la Provincia. “Año tras año vemos como la partida presupuestaria va creciendo por una decisión política del gobernador Verna de fortalecer este tipo de iniciativas, porque sabemos que es el camino para consolidar determinados proyectos productivos”, comentó. Los proyectos se tratan tanto de servicios como de la comercialización de productos, panadería, metalúrgica, grupos musicales, librería, cervecería.

Se trata de un crédito con devolución, con meses de gracia y sin intereses, “por eso les pedimos que puedan cumplir con esos pagos, porque nos permite, luego, otorgárselo a otras familias que están en lista de espera”, especificó la subsecretaria.

Los 14 beneficios de esta jornada abarcaron cinco delegaciones ministeriales, ya que se tiene en cuenta también la regionalización, “es decir que cada entrega sea representativa de las distintas delegaciones que tenemos en la Provincia”, explicó la funcionaria. Destacó la presencia de intendentes y delegados, quienes llevan adelante la etapa previa que implica la elaboración de la documentación necesaria y los proyectos, “y tiene un rol importante la Dirección de Economía Social, ya que desde allí se realiza el monitoreo que es la etapa de acompañamiento para que se puedan ver los logros de las iniciativas”, concluyó.

Participaron del acto el subdirector de Economía Social, Rodrigo Giraudo; la directora de Economía Social, Yolanda Carrizo y demás integrantes del equipo técnico del Ministerio.

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La campaña del chiquero: cruces y chicanas entre el PJ y el PRO

La campaña del chiquero: cruces y chicanas entre el PJ y el PRO

Por Norberto G. Asquini

Enero para la política debería ser un mes tranquilo. Por eso sorprendió el tono elegido para estos días entre el PJ y el PRO en La Pampa: chicanas y acusaciones cruzadas. La cuestión es si ese estilo se impondrá hasta el 19 de mayo o solo es una etapa veraniega de la campaña.

Enero mata campaña, o no tanto

Hay que separar las cosas. La sociedad, la gente, las y los electores, están ajenos a la agenda de los candidatos. Lo que no significa que no estén preocupados con lo que ocurre con la economía del país. Pileta y vacaciones atentan contra cualquier desarrollo de campaña. Así lo observan quienes deben competir el 17 de febrero. Sobre todo en las internas de Cambiemos que son provinciales.

El 2019 será un año atípico para la política provincial, con elecciones adelantadas. Por eso este enero las campañas no se frenaron. El PJ está instalando a su candidato a gobernador, el diputado nacional Sergio Ziliotto. El postulante recorre todos los días distintos puntos de la provincia. En cuestión de semanas le cayó encima una candidatura inesperada y debe sortear el desconocimiento de su figura en los electores. Pero la postulación no ha sido una mochila. Ayudado por la agenda gubernamental, se lo ha visto con declaraciones contundentes, reparto de sonrisas y abrazos y solvencia en su paso por cada acto o encuentro.

El giro al ataque

En un mes que parecía no tener demasiadas grandes novedades, sorprendió el giro que tomó el tono de la campaña. Sobre todo porque los cruces no fueron entre quienes van a la interna en Cambiemos el 17 de febrero (el PRO y la UCR), sino entre el PRO y el PJ.  Y menciono antes al PRO porque ha sido quien tuvo un discurso más confrontativo al atacar a su competidor.

Repasemos los últimos días: en las declaraciones de Ziliotto el PJ ha sostenido el discurso-relato del gobernador Carlos Verna. En ese sentido, el PJ es la garantía de defensa de La Pampa frente a las políticas económicas nacionales del macrismo. Tanto en la discriminación de fondos como en las medidas antipopulares como los ajustes y tarifazos. Y a la vez una voz de unidad del peronismo, cuyo ejemplo provincial podría ser trasladado a nivel nacional.

Frente a esto, Carlos Mac Allister subió la apuesta. Comparó al PJ pampeano con el kirchnerismo y vinculó a ambos al ser aliados en la boleta oficialista diciendo que Ziliotto podría terminar “con 25 funcionarios procesados y presos”.

El secretario de DDHH, Antonio Curciarello, le recordó al precandidato el caso del segundo de Mac Allister en la Secretaría de Deporte que hoy está acusado en la Justicia por negociados, un caso que salpicó directamente al candidato del PRO. Mac Allister a través de un diputado macrista le respondió con los casos de los presidentes de Comisiones de Fomento justicialistas investigados por la Justicia por usar facturas truchas.

Finalmente, un ex funcionario justicialista hoy en el PRO, Marcelo Otero, calificó de “hipocresía y cinismo” las declaraciones de Ziliotto de fomentar las escuelas técnicas.

Cuestión de estrategia

La campaña comenzó a ser personal entre los candidatos. No se le teme a ensuciarse los pies en el chiquero de las declaraciones públicas. Desde el vernismo, frente a esta escalada, comenzaron a observar que estando arriba en las encuestas no se debería entrar en el juego de las declaraciones sonoras. Y que los embates no deberían ser directos.

El PRO necesita y le son beneficiosas estas salidas mediáticas. En la interna, frente al radicalismo, porque no tiene que hacer campaña contra su socio y públicamente se coloca como la verdadera opción opositora ante el PJ. En eso le ha ganado terreno a la UCR, que tímidamente solo atinó a decir que “la historia del radicalismo ha sido intachable”. Como si por ese solo hecho se pudieran ganar elecciones.

Y, aunque todavía tiene que ganarle la interna a la UCR que está peleada, al PRO le sirve, casi como una maniobra de factura duranbarbeana, para tratar de posicionarse para la votación general del 19 de mayo frente a su principal competidor y subir las acciones en la consideración de los electores. Los números hoy no son los mejores para el macrismo. Es que Cambiemos no podrá hacer campaña en la provincia mostrando algún logro económico del presidente Macri, porque no los tuvo y difícilmente los tenga en 2019. De ahí a utilizar como estrategia la vinculación del PJ pampeano con el kirchnerismo, queriendo bajar la grieta nacional a la provincia, y atacar en sus puntos débiles al oficialismo local.

Un tono que parece no mermar

El consultor y politólogo Mario Riorda al abordar las tendencias en la comunicación política de las últimas elecciones en América Latina, indica que la tolerancia como acuerdo social ha ido perdiendo terreno. Conductas antes condenables públicamente, se tornan cada día más visibles. Lo políticamente correcto ya no prima. Siempre existieron prejuicios, pero costaba exteriorizarlos. Hoy ya no es lo mismo. Riorda indica que ya no se pagan costos por hacerlos públicos, sino que los radicalismos ganan terreno, elecciones y espacios. Ahí lo tenés sino a Bolsonaro, por mencionar el extremo.

¿El tono acusatorio, de chicana, de ataque, será el que prevalezca en la campaña hacia el 19 de mayo? ¿O solo es la etapa veraniega de la campaña? Ya sea directo, como el PRO contra el peronismo pampeano, o por elevación desde al PJ al rumbo económico de Macri, ambos lo van a seguir usando. Ganas ni oportunidades le faltan.

 

 

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Pico 2019: la pelea  decisiva o la guerra  de las novedades

Pico 2019: la pelea decisiva o la guerra de las novedades

Por Norberto G. Asquini

La elección por la intendencia de General Pico en 2019 parece que puede convertirse por un lado en un pelea decisiva en los próximos comicios pampeanos. Por un lado porque la ciudad siempre fue bastión del vernismo y el PJ ha hecho diferencia en esa ciudad para ganar la provincia, por el otro porque el PRO apuesta sus fichas a esa ciudad para ganar por primera vez la intendencia, imponerse en la interna del 17 de febrero y poder restarle en mayo al justicialismo para la gobernación si llega a enfrentarlo.

Dos maneras de ver una elección

Todo parece pasar, como en la provincia, por la polarización entre el Frente Justicialista Pampeano y Cambiemos. La elección en la segunda ciudad pampeana más importante está también cargada de novedades. Tanto la ministra de Desarrollo Social, Fernanda Alonso del PJ, como el diputado nacional Martín Maquieyra de Cambiemos, son figuras jóvenes de la política. En el caso de Alonso, sería además la primer mujer en la historia en convertirse en intendenta de la localidad y de una de las dos ciudades más importantes de La Pampa.

Detrás de ambos postulantes pelearán por ingresar concejales el resto de los partidos: Comunidad Organizada, el Partido Socialista, el FPP y Pueblo Nuevo, entre las fuerzas con representación institucional.

Hay dos maneras de ver la próxima elección: en 2015 el PJ ganó la intendencia por 17.500 votos sobre 8.914 de Propuesta Frepam, 7.494 dispersos entre otras cinco fuerzas y 5.851 de blancos y nulos. Logró el 44 % de los sufragios para la intendencia. El apoyo a Carlos Verna había sido aún más contundente, dándole el triunfo en la interna del PJ y luego en la general para gobernador sumándole una diferencia de más de 12.000 sufragios.

En 2017 todo se dio vuelta. Para las legislativas nacionales, con la ola amarilla detrás, se impuso Cambiemos, y la figura del piquense Maquieyra encabezando la boleta, por menos de 20 votos de diferencia: 16.986 a 16.967. Todo un resultado histórico.

La boleta del PJ

A partir de entonces, el escenario político tuvo demasiados cambios y esta vez será una elección ejecutiva. En el bastión vernista había varios dirigentes con intenciones en el PJ para encabezar la boleta. Como ocurrió a nivel provincial, y lo mismo sucedió en una ciudad encolumnada detrás del gobernador Verna, hubo una lista por consenso. A la que se arribó por la intervención del mandatario y después de muchas charlas. Alonso, la que más medía en las encuestas, se convirtió en la candidata a jefa comunal acompañada como vice por Daniel López, otro de los que pretendía el lugar. Las diferencias entre sectores vernistas se fueron limando. En la lista de concejales están representadas todas las líneas del justicialismo, una boleta bien PJ, y algunos de los partidos aliados. El actual intendente Juan José Rainone fue el más relegado en el armado. Con la figura de Verna detrás y la extensión de los servicios sociales de base como parte del estado municipal en los barrios, Pico quiere volver a hacer la diferencia.

La expectativas opositoras

En Cambiemos la resolución local tampoco fue tan traumática porque Maquieyra era número puesto como candidato a intendente. Las encuestas le dieron siempre bien. Los radicales intentaron oponerse, cuando desde años que ya no hacen pie en la ciudad, presentando posibles postulantes a la intendencia. El PRO juntó a los radicales, salvo algún sector que quedó afuera, e integró lista con independientes y algún peronista. Espera captar el voto del justicialista descontento.

Maquieyra impuso la lista de unidad de Cambiemos porque lleva como vice a la radical Patricia Testa, de las mejores consideradas en la UCR. La aceptación de esta terminó de convencer a un sector del radicalismo que se sumara por un cargo en la boleta y a otro de desistir con posibles candidaturas. No había margen.

En la interna del 17 de febrero el PRO apuesta mucho al respaldo que tiene Maquieyra en la ciudad para imponer a Carlos Mac Allister como candidato a gobernador frente a Daniel Kroneberger. Sus dirigentes están confiados en un buen resultado y sueñan con la intendencia si se repite la elección de 2017.

El marco general

La elección en General Pico se dará en un contexto en el que la municipalidad del PJ no pasa su mejor momento financiero por el déficit crónico que tiene en salarios y hay servicios que no son los mejores. Pero a la vez, la ciudad está inmersa en la crisis económica nacional que apunta directamente a la gestión del presidente Mauricio Macri. Además, problemáticas que parecían centrales en otras votaciones, como el tema seguridad, hoy no lo parecen.

El 19 de mayo habrá que ver cuál será la novedad en Pico. Si se sostiene el bastión vernista dándole una nueva victoria al PJ tanto en lo local como en lo provincial, o la oposición logra cambiar 36 años, y hasta más, de historia piquense.

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Política y pileta: lo  que dejaron los  cierres de listas

Política y pileta: lo que dejaron los cierres de listas

Por Norberto G. Asquini

Los cierres de listas para las elecciones de 2019 en La Pampa se hicieron a contrarreloj y se terminaron mientras se descorchaba para las fiestas de fin de año. El Frente Justicialista Pampeano fue el más ordenado, con un cierre sin fisuras. Más desprolija fue la oposición de Cambiemos, producto de las diferencias entre sus socios y del mismo internismo de los radicales.

Sostener el status quo

El FreJuPa fue una maquinita. El armado contuvo a todas las expresiones del PJ, salvo algunos casos irreconciliables, y puntuales. Estuvieron todos representados en la lista de diputados, repartiendo en partes similares a lo que tenía cada línea interna. Y dando lugar a los intendentes y a las tres expresiones del kirchnerismo. Se mantuvo el status quo, se renovó nombres y se trató de asegurar gobernabilidad, un combo para acompañar la transición de un futuro gobierno de Sergio Ziliotto si se impone el 19 de mayo. Los únicos más ajustados con esta definición fueron los partidos aliados. A los que tenían representación institucional como Nuevo Encuentro se le dio el lugar 15 y al massismo el 16. Los últimos lugares expectables de esa boleta. No fue todo generosidad en el PJ frente a las demandas internas y una elección que parece menos competitiva que la de 2017.

El frente peronista tendrá once internas en las localidades. La mayoría en lugares donde el actual intendente deja el cargo, como Lonquimay, o donde gobierna la oposición como Realicó. Hay jefes comunales del PJ que igualmente deben enfrentarse a una lista disidente como Santa Isabel o Algarrobo del Aguila. Y está Santa Rosa, un caso aparte, con 6 boletas y la fragmentación histórica del peronismo.

Los únicos que quedaron afuera de este armado serán los candidatos que competirán con listas propias: dos ex ministros de Verna echados del gabinete como Juan Carlos Tierno (lleva listas propias en 12 localidades) y Rubén Ojuez (en 7) y el diputado Daniel Robledo (en 17) por Pueblo Nuevo, representando al evangelismo político, alejado por cuestiones ideológicas del PJ.

Cambiemos, un cierre desprolijo

En Cambiemos finalmente habrá internas en los cargos provinciales. Los cierres de listas para precandidatos a diputados fueron más que desprolijos. Es que cada fuerza, Propuesta Federal y la UCR, tenían apenas 6 cargos expectables para cada uno. Poco para repartir sin dejar golpeados.

Los radicales sufrieron la crisis de arrastre producto de la dispersión de su dirigencia, el internismo crónico y una conducción partidaria que ha hecho agua en todas sus decisiones. Fue una novela intentar cerrar una lista con la presión del PRO para que bajaran su precandidato a gobernador. La rosca por los cargos estuvo a la orden del día, propia del radicalismo. El manoseo para llevar a Martín Berhongaray como vice finalmente no prosperó, tras bajarse luego de negociar lugares en la boleta de legisladores. Se trató de que quedaran representados todos los sectores para que empujen la boleta a gobernador, a priori debilitada por el cierre a los apurones y las bajas. Los nombres, salvo Francisco Torroba que encabeza, no son representativos. Los radicales sí o sí debían presentar una boleta, aunque no fuera la mejor. Disputan seguir siendo la principal oposición en La Pampa.

En Propuesta Federal las definiciones pasaron por la centralidad de su precandidato a gobernador, Carlos Mac Allister. Esperó a los radicales para hacer una lista de unidad ofreciéndoles el vicegobernador, y al no concretarlo decidió poner un muleto en ese lugar. Muchos esperaban que el segundo fuera el piquense Jorge Audisio que cuenta con mejor imagen y que la lista fuera amarilla pura. La boleta fue a lo Mac Allister: incluyendo a los partidos aliados y con los leales a la cabeza. Aunque hubo cambios para dejar lugar a nombres taquilleros como Eduardo Pepa.

Quedaron algunos heridos por no repetir el cargo en la Legislatura. Mac Allister ya les había advertido que no iban a estar. Algunos sienten que se habían ganado el lugar tras defender al gobierno de Macri en las malas, que fueron bastante. El precandidato analiza que con el andar de la campaña se irá acomodando el armado. Heridos quedaron, pero la resolución fue más ordenada que en la UCR. Igualmente ató algunas cuestiones: evitó internas en muchas localidades, lo que hubiera aglutinado a los radicales. En los pueblos que habrá internas será por cuestiones insalvables y muy locales donde ambos sectores son irreconciliables, como Eduardo Castex e Ingeniero Luiggi.

Finalmente, en los cierres el Partido Socialista, que le dio la espalda a Cambiemos y que llevará al diputado Luis Solana como gobernador logró hacer un cierre destacable con candidatos a intendentes en 7 localidades y con Ariel Toselli como representante del sector agropecuario como vicegobernador. El listado se completa con la izquierda testimonial del MST y Desde El Pie.

La Pampa abrirá el calendario electoral nacional de 2019 con las internas de Cambiemos el 17 de febrero. Tarea difícil será hacer campaña en pleno verano. La política en tiempos de pileta y vacaciones es más que complicada.

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Política 2018:  un  año de sorpresas y  pronósticos fallidos

Política 2018:  un año de sorpresas y pronósticos fallidos

Por Norberto Aquini

Si hay algo que caracterizó como un hilo común en La Pampa al año político 2018 fue un escenario en el que todo pronóstico pareció fallar y los vaivenes, sorpresivos y no tanto, fueron la norma.

La sorpresa y el péndulo

La situación del país fue condicionando las estrategias de cada sector en la provincia. Luego de la ola macrista de 2017 y la buena performance de Cambiemos en las legislativas de La Pampa, se sacudió la política provincial. En febrero, el presidente Macri parecía encaminarse a la reelección sin problemas y todo era festejo en la oposición local. Sin embargo, en los meses siguientes la economía comenzó a deteriorarse con una serie de medidas desacertadas y se llegó a una crisis que pocos habían anticipado. La megadevaluación, los fuertes recortes en el gasto público y el acuerdo con el FMI provocaron una caída en la imagen de Macri y la formación de un escenario electoral más competitivo, con el resurgimiento de Cristina Fernández a pesar de la causa de los cuadernos.

En La Pampa se fueron dando varios sorpresas. Desde la elección ganada por la oposición en la UNLPam después de 16 años de hegemonía oficialista, hasta los entretelones de la expulsión del ministro de Seguridad Juan Carlos Tierno, detrás de la que se tejió toda una novela. El funcionario se había mantenido aferrado a su silla, presionando al gobernador y provocando a sectores del PJ, hasta que las desinteligencias con el jefe de Policía le dijeron basta.

Parte de ese escenario cambiante en lo político fue el movimiento de péndulo que se observó en varios temas. El debate por la legalización del aborto sacudió a la sociedad. Las discusiones se dieron en todos los ámbitos y partió a todos los espacios políticos en un 50 y 50 de adhesiones y rechazos. En junio, la militancia por la legalización llevó a que por un escaso margen en Diputados (129 a 125) se produjera una histórica aprobación. El PJ La Pampa torció la votación con una decisión que recorrió los medios de todo el país e hizo que el diputado Sergio Ziliotto, sin saberlo, fuera sacando chapa para empezar a pensar un fututo más allá de su banca. Esa votación provocó una más encendida militancia de los sectores religiosos que se oponían a la ley y que reaccionaron en contra. Y el Senado le dijo no. Por ahora.

Los cambios y el anuncio

El 2018 fue un año de especulación política, en la que los actores fueron pensando cómo acomodarse frente a la situación económica nacional. El PJ comenzó a cambiar el escenario con dos definiciones novedosas en su ingeniería electoral: conformar un frente electoral con fuerzas anti-Macri y, sobre todo, con el desdoblamiento de las elecciones provinciales en 2019, medida que sobre fin de año apretó aún más los tiempos y cercó con el almanaque a los partidos de la oposición. Durante 2018, todos apostaban a una fecha de comicios que finalmente fue mucho más sorpresiva. En esos cambios de escenarios, la postura del gobernador Carlos Verna manteniéndose equidistante dentro del peronismo nacional y posicionándose como el más duro opositor a la política macrista llevó a un acercamiento impensado en otros tiempos con CFK.

El pronóstico que nunca nadie iba a acertar se conoció el 6 de septiembre. La noticia fue una bomba que conmocionó a la provincia. Ese día el gobernador Verna, que ya había decidido ir a la reelección, anunció que tenía cáncer, que debía hacer un tratamiento médico y que no se presentaría para otro mandato. La definición sacudió el tablero, porque en los hechos fue un cambio de ciclo para la política pampeana: la “generación del 83”, la de los líderes fuertes, la de los caudillos del PJ que gobernaron durante 36 años, dejaba la conducción de la provincia.

Se lanzaron entonces análisis de la posible crisis interna y de la luchas sangrientas que acarrearía esta definición. Nuevamente fueron desacertadas. Verna fue actor central en la definición del candidato para su sucesión, que decantó en Ziliotto, y de un armado que cerró con todos los sectores del peronismo en una lista, con algunos sacudones, pero sin confrontaciones. Un cambio casi impensado que se esperaba recién para 2023 se dio sin mayores dramas.

La oposición y sus dilemas

La oposición no estuvo exenta de estos vaivenes. Durante el año se especuló que el precandidato macrista, Carlos Mac Allister, no llegaba a presentarse como candidato. Finalmente renunció a la secretaría de Deporte y encabezó la lista del PRO cerrando a lo “Colo”, con listas que responden a su figura, promoviendo nombres leales y dejando algunos heridos.

La sacudida más importante, las novedades más complejas, las tuvo su socio político. Los radicales terminaron padeciendo el año 2018. Se partió el Frepam cuando el socialismo anunció que no iba a sumarse al frente macrista. Conformaron un frente que se llamó Cambiemos a pesar de que les hacía ruido el nombre. Sus desinteligencias internas, alimentadas por la presencia del PRO, llevaron a realizar una encuesta para definir su candidato. Los dos principales postulantes, Juan Carlos Marino y Francisco Torroba, se bajaron sorpresivamente y el precandidato que “aguantó los trapos” fue Daniel Kroneberger, en un cierre de lista muy desprolijo. Finalmente, la acusación al senador Marino por abuso sexual por parte de una asesora, en momentos del #MiraComoNosPonemos, terminó de ponerle el moño a un año que ya se prefiguraba enredado, y que va a dejar marcas en la UCR.

El 2019 está a la vuelta de la esquina. En pocas semanas habrá algunas internas y el 19 de mayo se define todo en las urnas. Un escenario impensado hace solo unos meses.

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